Manifiesto en apoyo a las compañeras de Canarias

La tierra de Canarias se agota, y si la tierra se agota, también se agota la vida, se agotan los recursos y los paisajes. Si se agota la tierra, se agotan las casas, los cultivos, los cuerpos. Se agota la tranquilidad, se agotan los barrios. Desaparecen los trabajos, los bancos, y también los espacios para la alegría. Si se agota la tierra, se agota el tiempo.
 
Las compañeras de Canarias están sufriendo una situación insostenible. Una vez más su territorio se está viendo expoliado, ya que sus riquezas naturales han sido vendidas al mejor postor para el enriquecimiento de grandes empresas extranjeras. A pesar de la trayectoria combativa del pueblo canario, que ha conseguido parar varios proyectos turísticos desmesurados, las lógicas del consumo han vuelto a atacar, queriendo destrozar más parajes naturales, para seguir contaminando las costas y dejando los torrentes secos, para someter a la población que solo puede dedicar su tiempo a servir a quien viene de vacaciones. 
 
Las injusticias que trae de la mano el monopolio turístico las sufrimos en muchos lugares, desde la costa del levante hasta las ciudades castellanas, también Madrid, Barcelona o Sevilla, lugares cada vez más hostiles para poder ser habitados por las vecinas. Málaga también cuenta con una larga trayectoria destructiva, una invasión que ha condicionado nuestras vidas que se llama "Costa del Sol". La amenaza continua que pesa sobre La Casa Invisible o los Baños del Carmen,  la destrucción de Arraijanal, la negativa a la iniciativa ciudadana del Bosque Urbano de Málaga, los megaproyectos de falsas renovables que pretenden destruir el mundo rural, la expulsión continua de nuestros hogares, la connivencia de las instituciones de grupos fascistas que amdrentan nuestros barrios bajo el paraguas del fútbol o empresas de desocupación. Son sólo algunos pocos ejemplos del dibujo completo de nuestro territorio. 
La Costa del Sol es un lugar amable solo para quien viene de visita, mientras que las que queremos vivir y construir aquí, somos expulsadas constantemente, en muchos ámbitos, ya que el ocio a través del consumo acapara todos los espacios. El ocio es un territorio vacío en el que Andalucía se está profesionalizando debido a una pésima gestión política y una nula escucha al pueblo.
 
Por eso hoy nos hemos juntado aquí, para pensar qué podemos hacer, qué queremos hacer con esta situación en la que no pintamos nada, pero que sufrimos día a día, noche a noche. También es esta una oportunidad para pensar qué nos merecemos, qué necesitamos. Hoy estamos con Canarias y también estamos con Andalucía y con todos los lugares que han sido destruidos por ese engaño que solo enriquece a unos pocos. El turismo según se está poniendo en práctica hoy en día tiene un límite. 
 
Antes de que se acaben los recursos, acabaremos con el turismo!

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